(+34) 938 850 916 - erredevic@erredevic.com

Blog

El exceso de sal en nuestra alimentación

erre-de-vic-exces-sal-alimentacio

Hoy en día estamos bastante concienciados con el exceso de azúcar existente en la comida, y son muchas las campañas que se han hecho para mostrar lo que realmente comemos. Pero no sólo hay un exceso de azúcar en los alimentos. Los embutidos, por ejemplo, entre otros productos cárnicos, contienen grandes cantidades de sal.

La sal, al igual que el azúcar, beneficia a nuestro organismo en pequeñas cantidades:

  • Contribuye a que el cuerpo esté bien hidratado, introduciendo agua en el interior de las células.
  • Ayuda a controlar la cantidad de agua del organismo y a regular los fluidos del cuerpo.
  • Es esencial para que el sistema nervioso transmita impulsos al cerebro y para la relajación muscular.

Sin embargo, tomada en cantidades excesivas, puede causar problemas en nuestra salud. La cantidad de sal recomendada dependerá de cada persona, de sus condiciones físicas, de cuánto ejercicio realice o de cómo sea su dieta. También hay que tener en cuenta que las personas hipertensas deben consumir muy poca o ninguna sal.

De media, una persona debería ingerir entre 500 y 2400 miligramos de sal por día.

¿Cuánta sal crees que tiene por ejemplo una hamburguesa de comida rápida? 5400 miligramos. ¿Y unas patatas fritas de bolsa? 4900 miligramos. De manera que, sólo comiendo uno de estos productos estaríamos duplicando la cantidad necesaria de sal para todo un día.

Los principales problemas causados por un exceso de sal son:

  • Insuficiencia renal: el sodio dificulta la función de los riñones. Si los riñones no filtran convenientemente la sangre se acumula y crea hipertensión.
  • Problemas cardiacos: no sólo derivados de la hipertensión. La sal empeora el funcionamiento general del corazón, y puede causar embolias, hemorragias cerebrales e ictus.
  • Sobrepeso: la sal nos da sed, y no siempre la saciamos con agua. Si elegimos bebidas carbonatadas y azucaradas, estaremos entrando en un peligroso círculo vicioso que nos hará engordar.

Evitando los productos de comida rápida y eligiendo alimentos preparados de forma natural y artesanal, podemos conseguir una dieta con niveles normales de sal, que sea saludable.

Nuestros productos cárnicos y embutidos cuentan con las cantidades de sal mínimas para que sean deliciosos pero los puedas utilizar en una dieta sana. Además, contamos con la gama de bajos en sal, para los que necesitan un cuidado más específico.

Jamón cocido curado, el pavo braseado o el pollo cocido son productos listos para incorporarse a los menús y dietas que necesitan una ingesta reducida de este mineral, desde los niños más pequeños hasta personas con problemas de salud como la hipertensión.

Estar informado es el primer paso para comer más sano, así que no te olvides de leer las etiquetas de los productos antes de comprarlos.

PrintFriendly and PDF

Post navigation